90 días pueden cambiar tu vida

14 lecciones que aprendí trabajando con planes de 90 días

Ya sea estés buscando bajar de peso, mejorar masa muscular, hacer que tu negocio cambie al próximo nivel, o conseguir un ascenso, los planes de 90 días te pueden ayudar.

Un plan de 90 días consiste en 90 días de trabajo enfocado hacia una meta específica repitiendo el mismo plan de operación diario.

Como dice el autor Eric Worre, «90 días pueden cambiar tu vida para siempre»

Asombrosamente es muy poca la cantidad de personas que logran completar un plan de 90 días bien ejecutado.

Estos puntos son solamente una guía de lo que a mí me ha dado resultado. Quizás encuentres cosas para agregar, si es así, puedes contribuir con este artículo escribiéndolo en los comentarios.

Planea el plan

Un error común es querer arrancar un nuevo plan de acción de un día para el otro. Fuimos a un seminario de desarrollo personal, escuchamos a alguien hablar de los planes de 90 días y decidimos: «¡Mañana mismo arranco el plan nuevo!».

Te digo como termina eso: al cuarto día abandonas. Un plan de acción, valga la redundancia, es algo que necesita ser planificado. Es necesario definir que nuevas habilidades vas a precisar, que nuevos hábitos vas a necesitar, como va a ser tu agenda, que recursos son necesarios. Tómate una tarde para hacer una lista de estas cosas. No te tires al agua sin estar preparado para nadar. La idea es prepararnos lo más posible para no tener que andar deteniéndonos en el medio del plan hasta terminar. Determina cuántas horas al día vas a trabajar, que trabajo vas a hacer día a día. Cuántos días a la semana vas a trabajar. Eric Worre por ejemplo recomienda semanas de 6 días de trabajo y un día de descanso. Tómate un par de semanas antes de empezar a trabajar fuerte para reunir todos los recursos que vas a necesitar a lo largo del plan. Como cuando comienzas un viaje en auto, echale combustible y asegúrate que esté todo listo para poder arrancar y no estar parando en el medio del viaje.

Nombra el plan

Ponle un nombre a tu plan y haz de él una campaña. Por ejemplo: «10 mil dólares al mes», «El plan de los 100 clientes», «un artículo al día». El nombre de mi plan actual es «El camino del nuevo rico» (lo sé). Piensa que dentro de diez años cuando estés viviendo la gran vida quizás quieras recordar el plan que lo inició todo y necesites un buen nombre para ello.

Establece las metas del plan

Para lograr avanzar tienes que saber a qué puerto quieres llegar. Establece tus metas por escrito en un lugar que puedas ver todos los días. Yo suelo separar entre metas de negocio, nuevas habilidades y metas de estilo de vida.

Aprende las habilidades

Para lograr cosas que no hemos logrado, tenemos que hacer cosas que no hemos hecho. Para esto, es necesario aprender las habilidades que nuestro objetivo requiere. Si quieres conseguir 100 nuevos clientes, pero no sabes como explicar lo que hace tu producto, tienes que aprenderlo primero. Si quieres aumentar masa muscular pero nunca has levantado pesas y no sabes que rutina hacer, tienes que aprender eso primero.

Crea los nuevos hábitos

El secreto para completar los 90 días del plan de manera exitosa yace en el hábito. Los hábitos son tu vehículo. Créalos, súbete a ellos y deja que te lleven.

¿Cuántos clientes quieres tener? ¿Cuánto dinero quieres estar ganando al finalizar el plan? ¿Qué nuevas habilidades quieres adquirir?

Por ejemplo: Aprender a reclutar 10 personas al mes, aprender a hacer la mejor presentación de negocios de en tu ciudad, etc.

Las metas de tu plan deben ser específicas, claras y cuantificables.

Prepararse y limpiar la agenda

Visualiza y marca en un calendario tu plan. Limpia tu agenda de compromisos. Asegúrate por ejemplo que tus vacaciones o algún viaje que haga romper tu rutina no caigan en el medio del plan. No te metas en nuevos compromisos. Reduce el tiempo dedicarás a tus hobbies y recreaciones. Son solo 90 días. Cuéntale a tu pareja e hijos acerca de tu plan y asegúrate que lo entiendan. Pide el conforme de tu pareja y explícale que solo comenzarás si el o ella está de acuerdo. Que entienda que tu tiempo con ellos durante 90 días va a estar reducido, pero que vea que al final va a valer la pena. Que en definitiva lo estás haciendo por ellos. Negocia, quizás tomarse unas vacaciones o algún tipo de retribución al finalizar. Cuéntale tus metas e involúcralos para que te ayuden a lograrlo.

Definir fecha de inicio y fecha de fin

Es importante sepas y marques en tu agenda cuando comienza tu plan y cuando termina. Debes tenerlo en la memoria para saber no establecer nuevos compromisos hasta terminar. Tener la fecha de fin en tu cabeza da la idea de que el tiempo está corriendo. Te hace levantarte del sillón y ponerte en acción (es gracioso que estoy escribiendo esto desde el sillón).

Marcar las 13 semanas y numerarlas

La mayoría de la gente que comienza un plan, no sabe la cantidad de semanas que tiene un plan. Adivinaste, son trece semanas de trabajo. Márcalas en la agenda y numéralas. Debes saber en que número de semana estás parado y cuántas quedan para que el plan termine. A mi me resulta mejor manejar el plan en semanas en vez de días.

Tomarse un corte en el medio de 3 días (fin de semana largo)

Los partidos de fútbol duran 90 minutos. Tienen un corte en el medio de 15 minutos. Mucha gente abandona en el medio del plan por que se cansa. No te tires a trabajar 90 días sin parar. ¿Qué jugador por más profesional que sea puede aguantar un partido de 90 minutos sin parar? Tómate un fin de semana largo de tres días al cabo de seis o siete semanas.

Controlar números

Establece que métricas vas a medir y que vas a controlar. Por ejemplo: número de nuevos clientes por semana, ganancia por semana, número de nuevos seguidores en twitter. Crea en una planilla de Excel o en una hoja una tabla donde puedas escribir toda esta información.

Preocúpate solamente por esta semana

¿Recuerdas cuando eras niño y en el auto de tus padres cuando iban de vacaciones y cada diez minutos preguntabas: cuánto falta para llegar?
Pensar que tienes que hacer tanto trabajo en 90 días puede llegar a ser abrumador y desmotivante. Simplemente plantéate una pequeña meta semanal, y preocupante por completar esa semana. No pienses mucho en cuánto falta para terminar. Cuando quieras acordar, el plan estará llegando a su fin.

No pensar hasta el final

Los planes de 90 días no son lineales. Los resultados tienden a acumularse sobre el final. Los resultados de lo que haces hoy se van a ver de aquí a 3 meses o incluso hasta dentro de 12 meses. Es como plantar un árbol. Debes darle tiempo a que crezca. No te preocupes por evaluar si estás teniendo los resultados que deseas a lo largo del plan. Deja eso para cuando termines. Vuélvete como el caballo que le ponen blinkers y camina hacia adelante sin mirar hacia los costados.

Es importante tener las metas presentes, pero no dejes que te generen ansiedad. A mi me gusta ver al plan como que si el único objetivo es aprender una cierta nueva habilidad. Enfócate más que nada en las habilidades que quieres aprender y los resultados vendrán.

No hagas cambios drásticos

Es muy común ver personas comienzan bien, pero como no ven grandes resultados a la tercer semana de trabajo deciden cambiar todo lo que están haciendo y comenzar de nuevo. No hagas grandes cambios, simplemente algún ajuste creas pueda ser necesario.

Realizar una evaluación al terminar

Al finalizar el plan, tómate unos días libres para relajarte y evaluar como te ha ido. Si las metas económicas aún no se manifestaron, no te preocupes, seguramente estén en camino y solamente sea cuestión de tiempo. Analiza si lograste hacer el trabajo que te habías planteado. A veces nos quejamos que no se dan las metas que queremos, pero si vemos el trabajo que realmente hemos realizado nos damos cuenta que la realidad es que no hemos hecho el trabajo. Los números no mienten. Los números son el mejor antidepresivo que hay.

Evalúa que cosas puedes mejorar para el próximo plan, que cosas puedes agregar y que cosas puedes eliminar. Empieza a pensar en el próximo plan de 90 días. Como los modelos de los automóviles que mejoran algún aspecto año a año, lo ideal es hacer algunas mejoras para el próximo plan. Evita hacer un plan totalmente diferente al anterior. Al cabo de 2 o 3 planes similares te habrás vuelto un experto y tu productividad y eficiencia aumentará en cada etapa.

Eso es todo.


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