Zen y el arte de viajar gratis y sin cuerda de seguridad

Cheech, el gaucho Canadiense

Nos encontramos en la escuela de permacultura de las Sierras del León, Uruguay. Me he encontrado con Cheech, un personaje que me gustaría compartir con ustedes. Pareciera ser el verdadero gaucho zen, y esta es su historia.

¿Contame un poco de vos, de dónde venís, cuánto hace que estás viajando, por dónde has estado?

Mi nombre es Cheech, soy de Canadá de la ciudad de Vancouver, tengo 22 años, hace 10 meses que estoy viajando. Tomé un vuelo desde Vancouver hasta Asunción del Paraguay y he estado viajando por todo Sudamérica desde entonces.

¿Cómo haces para viajar de manera tan prolongada, tenés ahorros, viajas de manera económica?

Estaba estudiando economía en la universidad hasta que lo dejé porque no me gustaba lo que me estaban enseñando.

Quería viajar y me puse a trabajar para juntar dinero para eso. Ganaba alrededor de unos 1.700 dólares trabajando en obras de construcción. No me gustaba para nada, sentía que poco a poco iba muriendo porque sentía que hacía un trabajo sin ningún propósito, pero lo seguí haciendo durante 4 meses porque quería lograr mi meta de juntar dinero para viajar. Solo gastaba en el alquiler, comida y cuenta de celular, el resto lo guardaba para el viaje. ¿De qué me servía ganar dinero si estaba trabajando como esclavo para otro sin crear nada bueno para la sociedad?

Todo el mundo trabaja 5 días a la semana para tener 2 libres, yo quería trabajar 2 días a la semana para tener 5 días libres.

¿Cuánto dinero juntaste antes de decidir salir?

Logré juntar unos 10.000 dólares, pero me di cuenta que no era necesario tanto. Pero ahora que lo pienso, después de pagar el vuelo (Vancouver- Asunción) con solo 2.000 dólares podría habérmelas arreglado bien.

¿Cómo haces para hospedarte cuando estás viajando por tanto tiempo?

Al principio utilizaba mucho www.couchsurfing.com. Pero ahora he adquirido la habilidad de acampar en donde sea. En Montevideo llegué a armar mi carpa detrás de la estación ANCAP de la rambla y Bvr. Artigas, rodeado de vagos de la calle.

Los últimos meses lo que más he estado haciendo es buscar granjas orientadas a la permacultura donde precisen voluntarios para trabajar a cambio del hospedaje y la comida. Ha resultado una excelente combinación, porque llegas a conocer a la gente del lugar trabajando codo a codo con ellos en lugar de ir como turista pagando por una habitación. Es muy distinto a cuando vas a hostels donde solo conoces extranjeros que están de vacaciones.

Ahora que lo veo, haciendo eso creo que puedo llegar a viajar indefinidamente por todos los países que quiera sin una fecha límite. Es mucho más rico que viajar como turista.

¿Cómo conseguís las granjas para ir a quedarte?

Utilizo una página que tiene muy buenos proyectos llamada www.workaway.info donde te haces un perfil y el anfitrión tiene el suyo (30 dólares/año). Cada cual lee el del otro, ves las referencias y en base a eso evalúan si quieren recibirte y si crees que es un buen lugar para ir.

Por lo general, termina siendo una experiencia sumamente enriquecedora ya que estás conociendo y ayudando a la gente del lugar. No es como un hostel donde solo conoces extranjeros, sino que estás trabajando codo a codo con la gente del lugar, conociendo sus vidas y sus historias.

¿Qué comes?

Estando en proyectos como voluntario me dan la comida sin pagar nada. Ahí la comida es muy buena, soy vegano y por lo general en todos esos lugares la mayoría de la gente lleva una dieta vegetarianas. La gente que está en esos lugares le presta mucha atención a cómo se alimenta porque son personas de una conciencia diferente. En caso de estar en la ruta, siempre tengo lentejas y arroz integral a mano. También como mucho maní y frutas.

¿Cómo te transportas?

Hago dedo, siempre. Eso también es una forma de viajar donde además de moverte gratis, te permite conocer a la gente del lugar. Viajar a dedo es casi un arte.

¿Cuánto ha sido lo máximo que has tenido que esperar a que te levanten haciendo dedo?

Lo máximo que he tenido que esperar han sido 5 horas, en Patagonia. Estaba con mi novia, Belga, yendo a la cueva de las manos en un pueblo con apenas diez habitantes en una carretera donde no pasa casi gente. Tuvimos suerte en realidad.

¿Qué equipaje llevas?

Llevo una mochila de 65 lt con mi ropa y un saco de dormir de alta montaña. Antes llevaba una hamaca paraguaya que en el clima cálido de Brasil, Paraguay y Argentina, me permitía acampar entre los árboles sin ser notado. Ahora viajo con una carpa iglú común y corriente para 2 personas, una olla para cocinar, 2 cocinillas (una pocket rocket para lugares donde no está permitido hacer fuego) y otra que funciona a alcohol (pop can).

¿Qué cosas llevas en tu mochila que no has utilizado en los últimos 30 días?

No he usado el equipamiento de escalar, mis lentes, alguna ropa de verano, un purificador de agua para emergencias, mi linterna de cabeza porque no le he comprado baterías, un libro que llevo para una amiga y algunos aceites esenciales.

¿Qué cosa te arrepientes de no haber traído y haber dejado en tu casa?

Me gustaría haber traído un sweater Patagonia para montaña que me encanta y un memory stick (pen drive).

¿Dónde compraste tu termo y mate?

Lo compré en la ciudad de Chuy, en la frontera entre Uruguay y Brasil. Lo preparo todos los días, especialmente me gusta hacerme un matecito para cuando espero en la ruta para saludar a los boludos (Cheech utilizó esa palabra) que no me llevan.

¿Cuánto hace que estás en Uruguay?

Llevo casi 3 meses en Uruguay.

Sos escalador pero en Uruguay no hay montañas, ¿qué fue lo que te llamó la atención como para quedarte tanto tiempo?

El invierno no es temporada de escalar en Patagonia. Había escuchado que invierno era la temporada de olas en Uruguay y quería surfear. También quería estar 3 meses para ir trabajando de proyecto en proyecto de permacultura para no gastar dinero.

¿Por qué tenés tanto interés en la permacultura?

La permacultura me parece re importante (usó ese término) porque estamos siendo esclavizados por los ricos que están en el control. El estilo de vida que llevamos en las ciudades nos está llevando a destruir la naturaleza. Con la permacultura estamos regenerándola mientras generamos nuestro sustento, todo al mismo tiempo.

Además, el sistema económico mundial me parece que está tomando rumbo hacia un callejón sin salida, todos saben que existe la posibilidad de que colapse. Si eso suceda, la situación en las ciudades densamente pobladas no va a ser nada agradable, no quieres estar ahí si algo sucede.

¿Te has sentido cansado de viajar tanto en algún momento?

Sí. Después de seis meses viajando, llegando a Buenos Aires me sentí cansado. Estaba viajando muy apurado, me quedaba uno o dos días en un lugar y me iba, era agotador. Ahora estoy yendo más lento y prefiero quedarme una o dos semanas en cada lugar que visito.

Parece que conoces Uruguay mejor que muchos de nosotros, los uruguayos, ¿qué lugares has conocido que te hayan llamado la atención?

Fui desde Colonia hasta el Chuy visitando todo lo que hay en el medio por la costa. Las sierras de Rocha me fascinaron totalmente, al llegar sentí como una energía que me impactó. Quizás algo con las piedras del lugar, no lo sé. La escuela de permacultura en la que estamos ahora en la Sierra del León (cerca de la ciudad de Aiguá) también es algo increíble. Me impresionó mucho Laguna Garzón y sus caballos salvajes, también Cabo Polonio. Mañana me voy a la Quebrada de los cuervos en el departamento de Treinta y Tres y voy a pasar por Melo y Salto.

¿Has corrido peligro de vida en algún momento de tu viaje?

Haciendo dedo he subido en el auto o camiones de conductores irresponsables que enviaban mensajes mientras manejaban.

Pero en donde de verdad creo que podría haber muerto fue cuando estaba escalando el Pan de Azúcar en Río, sin cuerdas de seguridad, solo mis manos sin ningún tipo de back-up. En un punto no sabía como seguir por que la pared se había puesto horizontal. Una caída significaba la muerte porque no hubiera habido nada que me sostenga. Tuve que esperar a que pasara otro grupo de escaladores que sí escalaban con un guía y cuerdas, vi como hacían, les copié y seguí adelante.

Para cerrar, ¿qué mensaje le darías al joven que está pensando en viajar, no tiene dinero y aún no ha decidido largarse?

No se trata de cuanto dinero tengas, sino de en qué estás gastando tu dinero y mires tus prioridades. Si tu prioridad es tomar cerveza y fumar cigarros en lugar de ahorrar para un viaje, en realidad no tienes tantas ganas de viajar. Le diría que analice sus necesidades, que determine qué gastos puede eliminar y que gaste solo en lo que es imprescindible.

Le diría que compre una mochila, un sobre, una carpa, incluso lo puede hacer después de comenzar el viaje una vez haya conseguido algún trabajo

Busca proyectos para trabajar como voluntario porque ahí vas a encontrar gente muy interesante que te va a dar buenas ideas. A veces te pueden incluso dar trabajo.

Lo que nos detiene son nuestros miedos. Yo tenía miedo de hacer dedo en Sudamérica, y cuando lo hice me di cuenta que no era nada. Los miedos son irracionales y en definitiva es lo que ha estado alimentando toda esta locura en la que nos hemos metido como civilización.

Cuanto más viajo menos miedos tengo. Ahora me siento una máquina imparable de superar miedos, siento que soy capaz de hacer lo que sea me proponga hacer y nada me puede detener.

¡Si tienes una mochila y una carpa no tienes más excusas!


One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.